Beneficios de la lactancia materna

Posteo otro día más sobre este tema, con este completo artículo de CRECER FELIZ
La leche materna es buenísima para tu bebé, al que protege. De hecho, en sus primeros meses es el mejor alimento que puedes darle y, mientras no lo aconseje el pediatra, no necesita comer ni beber nada más. No olvides que tu leche está compuesta en un 80% de agua. Y no sólo le favorece a él. También te proporciona múltiples beneficios a ti, mamá.
Patricia Morcillo. Asesora: Alba Padró Arocas, de la Asociación Alba Lactancia Materna e IBCLC (especialista internacional en lactancia)
VENTAJAS PARA TU HIJO
1. Es el alimento más completo
La leche materna aporta agua, azúcares, grasa, vitaminas, minerales, proteínas y enzimas digestivas, y lo hace en la proporción exacta que tu bebé necesita para crecer bien.
Además, se adapta a él y su composición va variando, no sólo según los alimentos ingeridos por la madre (la calidad de los ácidos grasos depende de lo que comas), también según la edad del bebé, la hora del día (hay más cantidad de leche por la mañana) e incluso la evolución de cada toma: al principio de la tetada la leche es más aguada y pobre en grasas, pero más nutritiva porque es muy rica en lactosa, azúcar, proteínas, vitaminas y minerales; en cambio, la leche del final, que es menos alimenticia, es más saciante porque su contenido en grasa es muy elevado.
Hay que distinguir entre tres tipos de leche: calostro, leche de transición y leche madura. El calostro se produce durante los últimos meses de embarazo y cuatro días después del parto. Es una sustancia amarillenta que aporta al bebé tres veces más proteínas que la leche que producirás después, así como ciertas vitaminas, minerales y muchos anticuerpos, buenos para que, por ejemplo, su piel se adapte al nuevo medio.
Además, actúa como laxante suave y acondiciona el aparato digestivo de tu hijo para que acepte mejor tu leche. La leche de transición se produce durante los diez días posteriores al parto. Tiene más vitaminas y grasas que el calostro y aporta al niño muchas calorías. Y la leche madura es la leche materna propiamente dicha, la que mamará tu hijo desde el décimo día de vida.
2. Reduce el riesgo de enfermedades
Estudios avalados por Unicef confirman que en los niños que toman leche materna disminuye el riesgo de padecer diversas afecciones. Por ejemplo, en ellos se reduce la incidencia de enfermedades crónicas como colitis ulcerosa y celiaquía. Asímismo, es un factor que puede ayudar a disminuir el riesgo de mortalidad por meningitis bacteriana y por muerte súbita. Y una lactancia prolongada también reduce la incidencia de diabetes mellitus en la adolescencia.
3. Se digiere mejor y más rápido
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el inmaduro sistema digestivo de los bebés acepta muy bien la leche materna gracias a sus enzimas, que permanecen activas en el tubo digestivo y ayudan a la absorción del calcio y del hierro. Igualmente, las proteínas de la leche materna (la lactoalbúmina y la caseína) facilitan la digestión. Y las grasas no son saturadas, por lo que pueden ser asimiladas estupendamente por el organismo del pequeño. También los lactantes prematuros digieren muy bien la leche materna.
4. Refuerza su sistema inmunológico
Tu leche, que es una sustancia viva y sumamente compleja, contiene anticuerpos denominados inmunoglobulinas, que ayudan a tu bebé a evitar infecciones. Para que te hagas una idea, contiene tantas células como la sangre. Células que pueden destruir parásitos, bacterias y hongos y contribuyen a regular la respuesta inmunológica. De esta manera los gérmenes se multiplican menos y más lentamente. Además, según han descubierto investigadores de la Universidad de Toronto, en Canadá, en la leche hay una proteína soluble llamada CD14 que estimula el desarrollo de células del tipo B, fundamentales para la producción de anticuerpos en los pequeños.
5. Desarrolla sus músculos bucales
Durante la succión y la deglución, tu bebé pone en funcionamiento todas y cada una de las estructuras de su musculatura bucal (los labios, la lengua, los carrillos, el paladar, la mandíbula, la faringe y la laringe). Estos actos producen estímulos funcionales en el órgano bucal, influyendo de este modo en su desarrollo correcto. De hecho, suponen tanto ejercicio para tu bebé que por eso en muchas Ocasiones se queda dormido mientras está mamando.
6. Combate las caries
Según la Academia Americana de Pediatría, el azúcar de los alimentos es, junto a otros factores coadyuvantes (como la mala higiene), la causa de que se corroa el esmalte. Tu leche tiene azúcar, pero es muy beneficiosa porque en ella también hay sustancias que ayudan a prevenir las caries. Además es baja en sodio y contiene hierro. Por otro lado, al poner al niño al pecho, la forma del pezón impide que la leche caiga directamente sobre los dientes (lo hace en la campanilla), para que no se almacene ahí y favorezca la aparición de las caries.
7. Le defiende ante las alergias
La prolongación de la lactancia materna hasta como mínimo los 4 meses de vida protege al bebé contra el asma y otros trastornos alérgicos. Según algunos expertos, en el caso de niños con una historia familiar de alergias, convendría alargar la alimentación al pecho hasta los 2 años. Y es que en la leche materna se han encontrado diversas sustancias que evitan la absorción de los alergenos alimenticios, según el Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación.
8. Ayuda en las afecciones de la piel
Contiene una proteína llamada lisozima con un alto efecto antiinflamatorio y cicatrizante, por lo que es eficaz para contribuir a curar afecciones como el eczema o la dermatitis del pañal.
9. Protege de las infecciones de oído
Los niños de entre 3 meses y 3 años tienen más riesgo de padecer otitis, debido a que sus trompas de Eustaquio son aún muy cortas y, al estar tumbados, el oído comunica con la garganta. En la postura para mamar del pecho, el bebé no está del todo tumbado y la leche no penetra en las trompas. Además, la abertura de la boca para coger bien el pezón descomprime el oído medio.
10. Previene la obesidad
En la leche materna ha sido identificada una proteína llamada leptina que podría prevenir el desarrollo de la obesidad. Este descubrimiento se debe al investigador español Andreu Palou, que ha demostrado que la leptina está muy relacionada con el control de la ingesta de alimentos. Por el momento sus ensayos sólo han sido realizados con ratas, pero ofrecen resultados muy reveladores: los animales que tomaron leptina apenas engordaron en la edad adulta, pese a alimentarse con abundantes grasas.
11. Resulta ideal para los prematuros
Tanto es así que, según la prestigiosa revista Pediatrics, favorece el desarrollo físico y la maduración de los órganos del bebé prematuro y reduce su tiempo de hospitalización. Y es que las madres de estos bebés producen una leche que es más alta en nitrógeno, proteínas, lípidos, ácidos grasos, vitaminas, calcio y otras sustancias importantes para el desarrollo de estos niños.
12. Es buena para sus pulmones
Según un nuevo estudio que ha sido llevado a cabo por la Universidad británica de Southampton sobre 1.500 bebés, aquellos que fueron amamantados durante al menos 4 meses de vida tenían unos pulmones más fuertes al cumplir los 10 años. Y una de las razones de esta fortaleza se encuentra en que el esfuerzo que los bebés tienen que hacer para sacar la leche del pecho mejora su capacidad pulmonar.
VENTAJAS PARA TI
1. Contribuye a tu recuperación física
Amamantar adelgaza. Ya sabes que si das el pecho a tu hijo no puedes hacer dieta, ya que produces al día unos 800 gramos de leche (entre el primer y el sexto mes del niño) y para ello necesitas un suplemento calórico diario de unas 500 kcal. Pero el coste energético que ocasiona la lactancia supera este aporte, por lo que es muy normal que al dar el pecho pierdas peso sin proponértelo.
2. Te sube el ánimo
La lactancia natural puede ser un factor preventivo de la depresión postparto. Cuando el bebé mama del pecho, el organismo de la madre genera oxitocina y otras endorfinas, hormonas que le producen sensación de bienestar. El postparto es el periodo de mayor vulnerabilidad psíquica para una madre. Por eso la lactancia materna, una vez instaurada, es un instrumento terapéutico de gran valor, al establecer una sinergia muy fuerte entre la madre y el bebé.
3. Reduce problemas en el puerperio
Amamantar aumenta la secreción de los niveles de oxitocina. Esta hormona, ya citada, acelera la involución uterina para que el útero vuelva a su tamaño original y la contracción disminuye las hemorragias que pueden presentarse en esta etapa. Además, la madre que amamanta retrasa el comienzo de la ovulación normal y los ciclos menstruales (y no pierde sus depósitos de hierro).
4. Disminuye el riesgo de sufrir cancer
Un estudio realizado por la Escuela Keck de Medicina de Los Ángeles, en EEUU, concluyó que dar el pecho, en las madres que tienen hijos pasados los 30 años, puede reducir hasta en la mitad el riesgo de contraer cáncer de mama. La explicación es que las variaciones hormonales que tienen las mujeres durante y después del embarazo cambian la composición de la mama.
La lactancia es también un factor de protección contra otros cánceres (ovario y útero), porque la producción de hormonas en los ovarios se interrumpe cuando se da el pecho, reduciendo los estrógenos y la progesterona.
5. Te salva de otras enfermedades
Según un estudio del Hospital Universitario de Malmo, en Suecia, aquellas madres que dan el pecho a sus bebés durante 13 meses o más padecen menos artritis reumatoide. También reduce las probabilidades de sufrir fracturas por osteoporosis y diabetes tipo 2. Según el periódico de la Asociación Médica Americana, la prolongación de la lactancia materna se asocia con una menor incidencia de este tipo de diabetes porque las madres lactantes tienen un mejor control de la glucosa en sangre.
6. Afianza vuestro vínculo afectivo
Es una experiencia muy gratificante para los dos. A tu bebé, el contacto físico le ayudará a sentirse más seguro. Y tú conocerás mejor a tu hijo y podrás interpretar sus necesidades. Por ejemplo, saber si llora por hambre, porque le duele la tripita o porque necesita tus caricias.
7. Es la más cómoda y barata
La leche materna está siempre lista para su uso, higiénica, a la temperatura ideal para el bebé y además en las mejores condiciones de frescura. Y es que el pecho es un envase estupendo, ya que no necesita esterilización.Por otra parte, el pezón funciona como una tetina inmejorable, que se adapta perfectamente a la boquita de tu niño, no se rompe y le ayuda a no tragar mucho aire durante las tomas.

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del.icio.us
tengo 4 meses y medio d post parto, y aun no menstruo es normal,le doy lactancia materna exclusiva a mi niña, mi parto fue por cesaria.quiero saber que riesgo tengo en volverme embarazar.
lourdes martinez | 10-01-2009 - 00:58:37 GMT 1 #
tengo 4 meses y medio d post parto, y aun no menstruo es normal,le doy lactancia materna exclusiva a mi niña, mi parto fue por cesaria.quiero saber que riesgo tengo en volverme embarazar.
lourdes martinez | 10-01-2009 - 00:59:44 GMT 1 #
a ver, si le das en excluisiva leche durante 6 meses, sólo leche materna y bastantes tomas al día, es bastante improbable, pero no seguro al 100% que te quedes embarazada, pero claro, a partir de que tome otras comidas, puesl la probabilidad aumenta. además que no tengas la regla no significa que no ovules,..
amaia | 12-01-2009 - 19:15:18 GMT 1 #
muy interesante el artículo, no sabía que la leche materna combate sus caries, la lactancia es un tema que creo que esta minimizado, actualmente participo en un foro de la madre y el bebé en donde tratamos estos temas, el compartir este tipo de experiencias y datos nos proporciona la mejor herramienta para garantizar la mejor calidad de vida a nuestros hijos, gracias
dany | 16-01-2009 - 05:08:10 GMT 1 #