CÓMO HACERLE MÁS FÁCILES LAS DESPEDIDAS

Nuestros peques acaban de comenzar el cole, la guarde,... esto es, acaban de empezar a separarse de sus aitas y amas, con las que llevan, muchos, toda su corta vida, y otros, 2 meses de vacaciones estuvales. A mi niño el mayor, el cole no le ha costado nada, y más por la emoción de empezar primaria(ya es mayor!!!) pero a la peque,... cada vez que aparco el coche, ya sabe a dónde vamos, y comienza a llorar, (que lástima. Dentro se me echa al pecho, su tabla de salvación, luego lo suelta y me sonríe, como diciendo "ale, estoy preparada" pero no, según nos vamos acercando,... se me agarra tipo lapa y al ver la puerta comienza a llorar...POBRE!!!
bueno, os dejo este artículo que da ideas para que la separación no sea tan dura:
CRECER FELIZ
Las despedidas no son gratas ni fáciles, pero sí inevitables y necesarias para el buen desarrollo de tu hijo.
A lo largo de su vida tendrás que separarte de él muchas veces: para salir un rato, para dejarle en la guardería, para escaparos un fin de semana sin niño...
El motivo del adiós (o del hasta luego) y la edad y el carácter de tu hijo determinarán su reacción en el momento de la despedida. Tenerlo en cuenta te ayudará a hacerle entender que estas separaciones no son definitivas y que nada tienen que ver con vuestro amor hacia él.
Un paso adelante
En los primeros meses de vida el bebé establece una estrechísima conexión con la persona que le cuida, normalmente su mamá. Tú le alimentas, le bañas, le calmas cuando llora y satisfaces todas sus necesidades. Por eso se siente tan seguro contigo.
Después, hacia los 6 meses, se da cuenta de que él no es una parte de ti, sino un ser independiente, y le angustia que le dejes. Y hacia los 9 o 10 meses aprende que lo que desaparece de su vista no deja de existir; sabe que aunque no te vea, estás en algún otro lugar.
Pronto este desarrollo cognitivo se acompaña de una maduración de sus habilidades sociales: le gusta que estés cerca, pero también quiere ser autónomo y hacer cosas por sí mismo.
Éstas son algunas de las razones por las que tu pequeñín sufre la ansiedad por la separación, que suele alcanzar su pico máximo entre los 8 y los 18 meses y que vuelve a aparecer cuando el niño es más mayor y se enfrenta a situaciones difíciles, como ir al colegio.
Si aprovechas para enseñarle y manejas con habilidad la forma de decirle adiós, lo aceptará sin traumas.

Meneame
del.icio.us