¡Viva la Vida!
de la revista CRECER FELIZ
A pesar de las molestias, el cansancio y las dudas típicas de la gestación, hay muchas cosas, como la música, ciertos alimentos, el ejercicio o el sexo, que te ayudarán a disfrutar más de estos nueve meses tan especiales.
El embarazo es una especie de cóctel en el que se mezclan la intensa felicidad, algunas molestias físicas, un poco de miedo y explosivas fluctuaciones hormonales. Por eso es lógico que tu estado de ánimo cambie constantemente y que te preocupes más de la cuenta por cosas sin importancia. Aun así, intenta mantenerte positiva, porque las emociones que experimentes en estos nueve meses llegarán a tu bebé en pequeñas dosis a través de neurotransmisores capaces de atravesar la barrera placentaria.
Hace unos años, para comprobar el papel que juegan las emociones de la madre en el desarrollo posterior del niño, la psicóloga venezolana Beatriz Manrique realizó un curioso estudio con 684 embarazadas, de las que la mitad asistieron a un curso de comunicación prenatal en el que también se les enseñó a tener una actitud positiva durante la gestación.
El resultado fue que estas mamás controlaron mejor el dolor en el parto y tuvieron más éxito dando el pecho a sus bebés que el resto. Además, todos los niños nacidos de estas madres puntuaron más alto en los tests de visión, audición, memoria, lenguaje y psicomotricidad hasta su sexto cumpleaños. Está claro: es importante vivir el embarazo en positivo, algo que te resultará más fácil si pones en práctica algunas actitudes y ciertos hábitos.
1 Sal a pasear
Un reciente estudio de la Universidad de Dalhousie (EE UU) ha probado que caminar media hora al día ayuda a reducir la tensión y la ansiedad. Si además se hace cuando hay luz natural, ésta estimula la producción de serotonina, un neurotransmisor que eleva el ánimo.
2 Aprende a respirar
Cuando se respira profundamente utilizando el diafragma en vez de los músculos del pecho, el organismo secreta histamina, otro neurotransmisor que potencia el sistema inmunológico y ayuda a regular los periodos de vigilia y sueño, algo fundamental para recargar energía.
3 Haz ejercicio
Elige algo moderado, como natación, pilates o yoga. Hacer ejercicio regularmente te ayudará a sentirte mejor física y emocionalmente y favorecerá el flujo sanguíneo entre tu hijo y tú. Si antes de quedarte embarazada hacías deporte habitualmente, habla con el tocólogo para adaptarlo a tu nueva situación. Recuerda que tu latido cardiaco no debe superar las 140 pulsaciones por minuto y que no conviene que te acalores en exceso.
4 Duerme lo suficiente
La falta de sueño está directamente relacionada con problemas emocionales y físicos. Si durante el embarazo te cuesta dormir bien, prueba a acostarte siempre a la misma hora y vete a la cama antes de las 23.00 h (después te costará más conciliar el sueño, ya que tus ciclos circadianos habrán dejado de regular los momentos de vigilia). También puedes poner unas gotas de aceite de lavanda bajo la almohada: según un estudio publicado en International Journal of Neuroscience, las personas que usan habitualmente este aceite esencial se muestran más optimistas.
5 Imagínate a tu hijo
Al principio del embarazo te costará un poco hacerte a la idea de que un diminuto ser está creciendo dentro de ti; todavía no tienes tripa y tampoco puedes apreciar sus movimientos. Para ayudarte a hacerte a la idea de tu nuevo rol, pon en práctica sencillas técnicas de visualización: por ejemplo, imagínate su carita o sus piececitos y piensa en cómo se sentirá dentro del útero.

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